Otra vez, mujeres golpeadas por polic√≠a pol√≠tica cubana (Parte I- Yris Tamara P√©rez)

Cuando se dio a conocer que el joven opositor pacifico Michel Oliva L√≥pez seria enjuiciado por falsas acusaciones de cometer delitos de amenaza, varios activistas pro-democr√°ticos decidieron que no pod√≠an dejar el resultado pasar por alto.¬† ¬†Entre estos opositores se encontraba Yris Tamara P√©rez Aguilera, la presidenta del Movimiento Feminista por los Derechos Civiles Rosa Parks y esposa del destacado opositor Jorge Luis Garc√≠a P√©rez ‚ÄúAnt√ļnez‚ÄĚ, y tambi√©n Giseira Paseira Espinosa y Daimara Reyes Mesa.¬† El d√≠a jueves 21 de julio comenz√≥ con el intento de estas 3 activistas en llegar a la ciudad de Santa Clara para solidarizarse con el hermano de causa acusado.¬† Pero al llegar a la estaci√≥n de √≥mnibus, P√©rez Aguilera se fijo que, como es de costumbre, estaban vigiladas.¬† ‚ÄúMe di cuenta al llegar que agentes de la Seguridad del Estado- uno de ellos siendo el Mayor Rivel Gonz√°lez, y el otro P√©rez P√©rez, alias ‚ÄėEl Pesista‚Äô- nos estaban siguiendo‚ÄĚ, explica Aguilera.¬† El agente apodado ‚ÄúEl Pesista‚ÄĚ fue el mismo quien le propino una golpiza casi fatal a Yris hace unas semanas a tras.¬† Desde entonces Yris ha padecido de varias complicaciones graves de salud.

‚ÄúDecid√≠ llamar por tel√©fono a Damaris Moya Portieles en Santa Clara para que supiera que √≠bamos a dirigirnos hacia ella pero que est√°bamos siendo vigilados por la Seguridad del Estado‚ÄĚ, explica la activista de Placetas, ‚ÄúMientras toda v√≠a estaba en el tel√©fono, los agentes me interceptaron.¬† R√°pidamente les pregunto porque ocurr√≠a esta detenci√≥n‚ÄĚ.¬† La respuesta de los oficiales corruptos fue la misma que suelen usar, la que consiste de una intolerancia severa y una tendencia de seguir ciegamente las √≥rdenes de un comandante que no tolera ninguna forma de oposici√≥n: ‚ÄúEllos me dijeron que ellos no me deben una explicaci√≥n, que yo ten√≠a que acompa√Īarlos a ellos‚ÄĚ, recuenta Yris.¬† Entonces comenz√≥ a gritar consignas en contra de la tiran√≠a- ‚ÄúAbajo Fidel‚ÄĚ, ‚ÄúAbajo la dictadura‚ÄĚ, y ‚ÄúVivan los Derechos Humanos‚ÄĚ- y, de acuerdo con sus declaraciones, logro parar el tr√°fico de la carretera central localizada al frente de la terminal municipal de Placetas con su protesta.

A partir de ah√≠ comenz√≥ esa brutalidad que representa el statu quo del r√©gimen cubano.¬† ‚ÄúMe golpearon para tirarme dentro de la patrulla y de ah√≠ me trasladan para la unidad policial‚ÄĚ, comparte P√©rez Aguilera, agregando que ‚ÄėEl Pesista‚Äô, quien ella califica como un ‚Äúterrorista‚ÄĚ, preparo una ‚Äúbrigada de mujeres para que nos golpeen.¬† Estas me dieron golpes desde la terminal de √≥mnibus hasta la unidad de polic√≠a‚ÄĚ.¬† Ya en la unidad, a Yris Tamara la introducen dentro de una celda y ah√≠ permaneci√≥ por m√°s de 3 horas.¬† ‚ÄúCuando ellos decidieron soltarme, no aparec√≠a la llave de la celda donde me encontraba‚ÄĚ, explica la activista.¬† Al parecer, la ‚Äėperdida de la llave‚Äô fue una t√°ctica para tratar de mantenerla mas tiempo tras las rejas, una forma de tortura lenta.¬† Mientras este tiempo, a Yris le preocupaba su salud, pues es diab√©tica y tiene varias complicaciones en la cervical, complicaciones causadas por las golpizas violentas que ha sufrido en manos de agentes de la polic√≠a pol√≠tica.¬† P√©rez Aguilera fue soltada alrededor de las 3 y cuarto de la tarde, pero no antes de ser acusada de varios ‚Äėdelitos‚Äô.¬† ‚ÄúMe acusaron de atentado y desacato, pero yo no atente contra nadie.¬† Ellos fueron los que me golpearon delante de todo el pueblo‚ÄĚ.¬†

Como dicho antes, Yris Tamara P√©rez Aguilera padece de varios problemas de salud- entre ellos diabetes y mareos.¬† Recientemente ella y su esposo Antunez tuvieron que viajar a la Habana para buscar atenci√≥n medica con un neur√≥logo.¬† En el camino a la Habana la pareja opositora sufri√≥ golpizas, amenazas, y deportaciones.¬† Ahora, de regreso a Placetas, contin√ļan siendo victimas de actos de repudio y violencia.¬† ‚ÄúTemo lo que me pueda ocurrir en las pr√≥ximas horas,‚ÄĚ afirma Yris Tamara, ‚Äúya que estoy amenazada‚ÄĚ.

Otra vez, mujeres golpeadas por polic√≠a pol√≠tica cubana (Parte I- Yris Tamara P√©rez)