“Nadie nos va a silenciar”: Una Entrevista con Roberto de Jesus Guera

El joven de 33 años Roberto de Jesús Guerra Pérez no solo es un ejemplo de la valentía asociada  con ser opositor cubano del violento régimen castrista, si no también ejemplo de una persona que ha enfrentado obstáculos muy difíciles en su vida pero que, así todo, decidió convertir sus frustraciones en inspiraciones y ha logrado ser exitoso.  Pero el éxito en Cuba no es medido de la misma forma que lo es en muchos otros países.  El éxito en Cuba ocurre cuando uno defiende sus convicciones y, de una manera u otra, contribuye a desmantelar las paredes de cautiverio invisibles cuales rodean la isla entera, a la vez manteniendo una familia.

Guerra Pérez es el fundador de la destacada agencia de prensa independiente “Hablemos Press”, la cual constantemente reporta la realidad de Cuba, desafiando la pre-fabricada propaganda comunista que se impone sobre todos los medios de prensa estatales del país.  Aunque la dictadura ha desencadenado un agresivo operativo de censura contra la agencia de prensa, “Hablemos Press” aun ha podido convertirse en una de las fuentes mas importante en Cuba, destacando historias de cubanos que han escogido oponerse públicamente a la tiranía ilegitima de la isla, al igual que historias de personas de a pie quienes enfrentan un sinnúmero de dificultades para poder sobrevivir- historias de desalojos, de expulsiones del trabajo, arrestos arbitrarios, deportaciones y golpizas.  Pero también historias de resistencia y perseverancia.  Tal como es la historia de Roberto de Jesús Guerra:

Eres un cubano joven.  Antes de declararte un opositor publico contra la dictadura, ¿Cómo vivías? ¿Qué estudiaste y cual eran tus ambiciones?

Nací en Cinco Palma en 1978, en Media Luna, provincia Granma. Soy hijo de una humilde familia de campesinos que dieron parte de su vida por ayudar a Fidel y Raúl Castro en su reencuentro en la Sierra Maestra luego del desembarco del Yate Granma por la playa Las Coloradas. Parte de mi familia, abuelo, tíos y primos fueron fusilados por orden de Fidel, acusados de traición. Ese fue el pago por ayudarlos.

A mis cuatro años de edad mi madre se separó de mi padre y ella se marchó de la casa. Nos convertimos en gitanos. Nos intrincamos en la Sierra Maestra en un lugar conocido por Las Delicias, cerca de Las Lagunas, donde asistí a una escuelita rural que tenía cinco alumnos. Caminaba todos los días unos cuatro kilómetros por la manigua. Allí di mi primer grado. Luego nos marchamos al municipio La Sierpe, una zona arrocera de la provincia Sancti Spiritus, donde alcancé mi noveno grado, y posteriormente nos mudamos a la ciudad de Camagüey.

A los 9 años tuve que hacer mandados a mis vecinos que me pagaban para ayudarme, vender dulces caseros y cuanto rayo aparecía para buscarme los quilos y darle de comer a mi mamá y mi hermano más chiquito, además de preparar una jaba todos los meses para llevar a mi hermano a la prisión.  A los 14 años dejé la escuela pues vivíamos en la extrema pobreza.

Una de las cosas que no cuento, que es parte de mi vida, es que viví en los predios de un basurero, ubicado en Los Ranchos, una zona cercana al reparto el Marquesado y la Esperanza en Camagüey, allá por el año 92. Mi familia y yo nos alimentamos de lo que botaban los carros de la empacadora en este basurero ya que era la época de pleno periodo especial. No solo nosotros, mucha gente lo hacía.

Cuando abandoné la escuela, a mi mamá la policía le impuso una multa de 1,500 pesos y, rastrojando frijoles en campos de la Empresa Agropecuaria los Ranchos, logramos reunir el dinero para pagarla.

Al cumplir los 15 años regresamos nuevamente a la casa de mi padre en Cinco Palma, cansados de llevar vida de perros y rodar de casa en casa.

Al regresar a Cinco Palma comencé a trabajar en una Cooperativa cafetalera que pagaba de salario 3 pesos moneda nacional el jornal. Eso no satisfacía nuestras necesidades y comencé con campesinos que pagaban 6. Luego vendí dulces caseros pero esto me trajo la represión de Pedro Pérez, jefe del sector policial, conocido por “Pedro Justicia”, quien hizo de mi vida un trapo. Me llevó ante un tribunal y me condenó a un año y seis meses de trabajo forzado por decir en público que con cinco libras de arroz no se podía vivir.  No solo a mí, sino también a 192 jóvenes de la serranía, acusados por la Ley del Vago, ahora “Peligrosidad Social Post Delictiva”.

En el año y seis meses de castigo tuve que sembrar y picar caña en una cooperativa del poblado Vicana Abajo. Al terminar esta sanción embullado por mi madre viajé a Madruga, poblado del entonces provincia La Habana, donde vivía mi hermana y comencé a trabajar en la Empresa Ganadera Valles de Picadura.

Por mi responsabilidad y seriedad me otorgaron una finca donde comencé como administrador. Pasé cuatro años allí. Estudie en la facultad y me dieron un curso en la Escuela de Ganadería en San José de las Lajas por tres meses. Cansado de ordeñar vacas y desilusionado me marché a  Varadero, zona turística. Trabajé como custodio de hoteles en construcción. Luego quedé sin trabajo por reducción de plantillas y  por cuestiones políticas.

Entonces me marché a la capital a vender libros en L y 17, Vedado y la catedral con Eliecer, un amigo, y allí conocí a opositores y activistas por los derechos humanos. En el 2003 me integré en los grupos de oposición y en el 2004 me inicié en el periodismo independiente.

Tengo un doce grado de facultad, títulos en Administración de Fincas Ganaderas y Coperativisación, con varios premios, Obrero Calificado en Carpintería en Blanco y Encofrado,  además de haber recibido una capacitación de periodista y editor por cursos en videos conferencias impartidos por la Universidad Internacional de la Florida (FIU). Soy autodidacta.

¿Qué fue lo que te llevo a involucrarte públicamente con la oposición cubana y con el periodismo independiente?

Mi madre, que no me ocultó nunca nada y me contó desde muy pequeño lo abusivo que es este régimen y la vida que llevé  a partir de que mi hermano fue condenado a 10 años de cárcel por trasladar 136 dólares en el bolsillo. Además, la oportunidad de denunciar los abusos cometidos por las autoridades castrenses contra mi pueblo, mi natal Cinco Palma, que llevo el recuerdo de sus paisajes y campesinos en mi corazón. También, el abandono, la miseria en que se encuentra Cuba.  Así mismo la oportunidad que me dio Radio Martí, para que mi voz se escuchara dentro y fuera de Cuba.

Sufriste tiempo tras las rejas por participar en actividades opositoras.  Según tengo entendido, las autoridades cubanas quisieron juzgarte por ‘desorden público’.  Cuéntanos a cerca de las actividades cuales llevaron a tu arresto.

Realice una huelga de hambre en la Plaza Cívica José Martí de La Habana, el 13 de julio del 2005. Me juzgaron por desorden público. Cumplí 22 meses de prisión a 600 kilómetros de mi familia. Fui trasladado a la cárcel Nieves Morejón donde sufrí torturas y golpizas de los carceleros. Los primeros seis meses los pase en el Técnico de Torturas conocido por 100 y Aldavos en La Habana, donde contraje un enfisema pulmonar e infecciones en la piel de las cuales aun presento secuelas. Realice 8 huelgas de hambre y en un chequeo médico reciente me salieron cinco enfermedades estomacales.

¿Cómo fue tu experiencia como preso político? ¿Cómo le describirías tu cautiverio a una persona que no conoce la realidad cubana?

Para mí fue y es un orgullo ser un prisionero político. Pero el cautiverio es algo horrible, de terror, lo nunca deseado. Te suceden cosas y vez cosas que ni en la película “Saw” suceden.

Eres director de la reconocida agencia de prensa independiente “Hablemos Press”.  ¿Cómo surgió la idea de formar esta agencia? ¿Cuál es su propósito? 

A mí salida de la cárcel la Corriente Martiana, grupo al que pertenecía, prácticamente ya no existía y al intentar formar un centro con el nombre Centro de Información de la Corriente Martiana tuve discrepancias y censuras con el fundador y decide formar el 3 de febrero del 2009 el Centro de Información Hablemos Press.

Nuestro principal propósito es obtener y distribuir información desde Cuba y para todo el mundo, por cualquier procedimiento telefónico, telegráfico, radiotelegráfico, radiofónico, oral y gráfico, y cuantos medios proporcione la técnica, y abarcar todos los aspectos de la política, cultura, comercio, finanzas, arte, literatura, deporte y, en fin, cuanto signifique información.  Lo cual no hemos podido alcanzar en su totalidad por falta de recursos.

Mantener corresponsales o colaboradores en todas las provincias y el municipio especial Isla de la Juventud. Suministrar servicios de información, a agencias de noticias, periódicos, corresponsalías, emisoras de radio, televisión y a organizaciones prodemocráticas, civiles  de derechos humanos. Y desarrollar actividades colaterales de afianzamiento comunitario.

Roberto Guerra entrevistando al opositor de la Alianza Democrática Oriental, Rolando Rodríguez Lobaina

Las puertas de nuestra sede están abiertas a todos los cubanos que quieran expresar lo que sienten”.  Así lee una declaración en la página web de Hablemos Press.  ¿Son muchos los cubanos que se dirigen a ustedes para denunciar violaciones?

Decenas, tanto opositores como gente de pueblo. Nuestro teléfono no para de sonar y recibimos a diario más de 20 visitas de personas a nuestra casa sede.

Muchos alrededor del mundo hemos visto los videos de protestas y noticias que han estado saliendo de Cuba (trabajo realizado en muchas ocasiones por Hablemos Press).  En el video de la protesta encabezada por mujeres en la Escalinata del Capitolio habanero, por ejemplo, se puede ver que cubanos de a pie gritaban contra los represores de las mujeres indefensas.  Pareciera como si los cubanos están perdiendo el miedo.  ¿Dirías que es este el caso?

Realmente quedó demostrada con la protesta en la Escalinata del Capitolio habanero y del Mercado de Cuatro Caminos como el pueblo cubano está perdiendo el miedo. En el capitolio hubieron aplauso a las mujeres cuando gritaban vivan los derechos humanos. Y en el Mercado unas 2,000 personas gritaban libertad.

Otra labor clave de Hablemos Press es la publicación del “Informe Mensual de Violaciones de Derechos Humanos”.  A través de este reporte, hemos visto como la represión contra activistas ha incrementado.  ¿Por qué dirías que ha sucedido esto?

Por el miedo de las autoridades a los estallidos sociales y los hechos ocurridos en el Capitolio y el Mercado. Ellos saben que una chispita se les puede ir el poder de las manos. Y la represión se incrementa porque cada vez más grupos intentan realizar actividades en las calles y ellos no permiten eso.

Me imagino que debe ser difícil actualizar, publicar y manejar una agencia de prensa sin acceso a internet fijo.  (Sin exponer nada que quisieras mantener secreto) ¿Cuáles son los obstáculos que enfrentas tú, al igual que tus colegas, para acceder al Internet?

La difícil situación de no contar con recursos para llegar a un hotel donde puedes comprar una hora de internet entre 6 y 10 dólares. El compromiso y la presión de que cuando te llega una noticia no puedas colocarla de inmediato. El temor de perder lo que has hecho al conseguir el lugar donde subirla que no te atrapen los agentes antes, muchas veces en sedes diplomáticas. Pues pueden arrestarte y tenerte varias horas detenido.

Hablemos Press también ha ayudado a los artistas independientes “Julito y El Primario” realizar sus grabaciones musicales y visuales. ¿Es este otro aspecto de la agencia- ayudar artistas independientes y contestatarios realizar sus obras?

Sí, eso está dentro de nuestro proyecto. No solo ayudamos a ellos, tenemos dos grupos más pero hasta ahora no los sacamos a la luz pública ni decimos quienes son, ni que los ayudamos para que no tomen represarías contra ellos pues son estudiantes de entre 14 y 21 años. Solo cuando los padres lo decidan lo haremos.

¿Qué papel jugaran las agencias de prensa independientes como Hablemos Press en el futuro de Cuba?

Aspiramos a convertirnos en la más importante agencia de prensa independiente dentro de la Isla. Y en el futuro poder instalar un periódico, estoy hablando luego de la caída de los Castro, si es que sobrevivimos, pues estamos amenazados de muerte y ya intentaron envenenarnos hace unos meses.  Seis de nosotros estuvimos grave por el consumo de un pescado.

¿Qué mensaje quisieras transmitirles a los cubanos dentro y fuera de la isla?

Que cuenten con nuestro apoyo, nadie nos va a silenciar. Las puertas de nuestra sede están abiertas a todos los cubanos que quieran expresar lo que sienten sin temor a censuras. Y como dijo  nuestro apóstol “La palabra es para decir la verdad, no para encubrirla”.

Otro mensaje es que estoy agradecido a Julio Machado, mi maestro del periodismo, a quien debo todo lo que soy, sin que nadie se moleste. Me ayudó a ser cada día mejor. De él se muy poco desde que enfermó pero siempre lo tengo en mis oraciones para que se restablezca de esa penosa enfermedad. También un agradecimiento a mi padrino José Ramón Avalo Pérez, ya fallecido, por brindarme su casa y darme todo su apoyo en vida.

Si aun no lo hacen, pudiesen seguir a Roberto de Jesús Guerra y su agencia de noticias “Hablemos Press” por Twitter en @HablemosPress, o visitar su muy importante pagina de web aquí

“Nadie nos va a silenciar”: Una Entrevista con Roberto de Jesus Guera

Un comentario en ““Nadie nos va a silenciar”: Una Entrevista con Roberto de Jesus Guera

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s